Las élites vieron  tambalearse su capacidad de establecer los marcos en los que se encierra el sentido común cuando un movimiento llenaba las plazas de protestas contra la representación política y la austeridad económica. No fueron capaces de preverlo, ni siquiera de imaginarlo. Este movimiento logró  en pocos días gozar de un apoyo mayoritario en la sociedad. Organizaciones como la PAH alcanzaron en meses mayor legitimidad pública que partidos o sindicatos. En las redes sociales se ganaban batallas comunicativas que los medios de masas no podían ensordecer. Fue entonces cuando los defensores del staus quo volvieron a afilar el arma de las guerras culturales y aprendieron a  establecer también batalla en las redes sociales. Intentaron apartar el discurso de los  movimientos del pensamiento mayoritario y volver a situarlos de cara a la opinión pública como minorías que intentan imponer intereses particulares. Volvemos entonces al punto de partida no sabemos si por haber bajado la ola de la movilización, por la universalización del uso de redes sociales o por otras causas que se nos escapen pero parece que las élites han retomado gran parte de su hegemonía y que los movimientos volvemos a hablarnos únicamente a nosotros mismos.

Con la entrada de PODEMOS y las plataformas municipalistas en las instituciones fueron estos nuevos actores los que iniciaron, no siempre conscientemente, guerras culturales al comenzar su andadura institucional. La imagen que se trasmitió en un primer momento se construyo con acciones simbólicas que pretendían enaltecer a sus bases pero que fueron terreno abonado para las ataques desde los medios de masas. Más adelante al poner en marcha algunas iniciativas que responden, en cierta medida a reivindicaciones históricas de los movimientos los medios de masas lanzan criticas, en general no sobre el fondo de la medida si no sobre la forma o sobre consecuencias secundarias. ¿Pueden los movimientos aprovechar las guerras culturales para desplazar la discusión hacia el cambio de sociedad que se pretende?

Pretendemos con este curso analizar como se ha desarrollado esa batalla contra la base ideológica de los movimientos y  como se ha reaccionado ante ella en temas concretos. Consideramos que al compartir estas experiencias nos dotaremos de  mejores armas para la guerra mediática de cara al futuro.

19 y  26 de octubre. 2 y 9  de noviembre de 2017

Jueves a las 19:00

Centro Social Comunitario Luis Buñuel

GUERRAS CULTURALES: Comunicación política, medios y redes

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